El miedo a AMAR
en un mundo que no sabe que es amar
El amor está muriendo y es culpa nuestra, somos su asesino; es culpa de nuestro miedo. Miedo a amar, a sentir, a ser rechazados, a ser ridiculizados… No voy a negar que estos temores son racionales si tenemos en cuenta el contexto histórico y sociocultural en el que vivimos. Pero habitar amarrados a ellos no hará más que limitarnos; el amor es lo que nos mueve y nos define como seres humanos.
Tenemos miedo de acercarnos a alguien que nos gusta, de escribir cartas, de mostrar interés o, simplemente, de responder a un mensaje rápido por el típico «no vaya a pensar que estoy muy interesada». Mi pregunta es: ¿cuál es el problema?, ¿por qué no podemos mostrar atracción?, ¿por qué ocultar que amamos a alguien?, ¿por qué actuar como si las emociones no existieran?, ¿POR QUÉ FRENAR NUESTRO CORAZÓN?
Hay muchas cosas que nos aterran, como no ser correspondidos o salir heridos. Sin embargo, por ese temor a entregarnos, nos metemos en círculos viciosos igual de dañinos que encubrimos con una supuesta falta de implicación emocional, como los «líos», los «amigos con derecho» o los «casi algo». Un casi algo es lo mismo que un casi nada. Sí, puede que te dijera cosas bonitas, puede que te dedicara su tiempo, puede que sintierais una conexión especial; pero, por miedo a amar, ninguno dio el paso para formalizar y pasar de la nada a ser algo real.
El amor no debería ser ridiculizado. Al igual que no tememos reconocer el afecto por una madre o un padre, no deberíamos temer admitir que amamos a alguien, aun si no somos correspondidos, aun si nos llaman «migajeras» o nos dicen que somos tradicionales y que estamos desperdiciando nuestra juventud…
El amor en sí no es un concepto sociocultural, aunque a veces lo parezca; su proyección en el mundo, sin embargo, sí lo es. Amar es algo inherente a nuestra especie y a muchas otras. ¿Por qué temer a algo tan natural como la vida misma? El amor es lo que nos mueve y, traducido en pasión, es lo que nos mantiene vivos.
Hoy en día, considero que fenómenos como el apego evitativo son consecuencia de la manipulación de este sentimiento. ¿Por qué evitarías algo que te hace sentir bien y te sabotearías de esa manera? El amor es mi gasolina y mi motor es el corazón; si apagas ese motor, da igual cuánta gasolina albergues dentro de ti: nunca vas a poder experimentar ese gran querer anhelado eternamente.
Dile a ese chico que te gusta, hazle regalos, sé detallista y no temas demostrar interés. Teme, en todo caso, herir a quien no lo merezca o no dejarte sentir, pero no temas encender el motor de tu alma. Amar con alma, cuerpo y mente es lo más bonito que uno puede hacer: es darle todo de ti a una persona y sentir que, al mismo tiempo, creces. Enseña a otros a amar, vive sin temor y no escondas lo que sientes, porque acallar tus emociones no hará que desaparezcan; solo hará que duelan silenciosamente al ser reprimidas, como un ave en una jaula que no puede volar ni ser libre.
Kisses,
Tefi.




Creo que esta es mi gran confirmación. Amo a ese chico, amo sus ojos llenos de ternura, su caballerosidad conmigo y su amabilidad para con todos, él es especial en todos los sentidos, por razones (problemas entre familias) tuvimos que separarnos un tiempo, pero habiéndose calmado la marea, hoy más que nunca deseo amarlo, amarlo sin límites y hacerlo sentir querido. Lo amo mucho, muchísimo, demasiado.